Esconjuramiento

Santa Bárbara bendita.
Que en el cielo estás escrita con papel y agua bendita.
Líbrame de las centellas y del rayo que crepita.

Esconjuramiento aragonés. Popular

miércoles, 30 de diciembre de 2015

El conjuro de año nuevo

Hay un viejo conjuro que pasó directamente desde los más sabios vividos hace mucho años a las bruxas, y de las bruxas a pasado a lo que llamamos "sabiduría popular" y que esperamos no se pierda.
Es el conjuro de La barrida de año nuevo.

Libro de San Cipriano. Conocido en Aragón como "El libro de las bruxas"
El conjuro realmente es antiquísimo y no sabemos en realidad cómo se realizaba exactamente en tiempos pretéritos, pero a nosotros, nos ha llegado con una escoba y barriendo.
Tenemos que comprar una escoba nueva y reservarla, la dejamos guardada y sobre todo sin usarse.
La noche de año nuevo, antes de que toquen las campanadas, tenemos que barrer la casa con nuestra escoba vieja de adentro hacia afuera de la casa.
Pensando concentradamente en desacernos de las cosas malas que no nos gustan.
De adentro, hacia fuera, hacia el exterior de la casa.

Antigua bruxa
Una vez hecho el ritual, se deja lo barrido afuera en el exterior de la casa y al sacar la basura, se tira también la escoba vieja y con ella todos los males que queramos expulsar de nuestras vidas.
¿ Y no penséis que esto es una tontería, eh ? 
Pues la magia es simple. Es solamente un cúmulo de sensaciones y poderes que todos no podemos comprender y que están ahí. Indiferentemente de que el practicante sea éste o aquel
Y recuerda que no hay mayor magia que la que tú mismo/a tienes dentro.
Feliz año nuevo, amigos.

Don Francisco, ya nos dibujó a las bruxas montadas sobre sus escobas


jueves, 24 de diciembre de 2015

Las bruxas de Aragón en Nochebuena

La Navidad y la Nochebuena al ser fechas religiosas (aunque por supuesto vienen del paganismo) eran dos de las noches más señaladas para las bruxas de estas tierras.
Se cree que era precisamente en la noche de Nochebuena cuando las bruxas y bruxones tenían más poder y era en estos días cuando las puertas se cerraban, se colgaban los amuletos y se confiaba ciegamente en los espantabruxas de las chimeneas.
Era en uno de los picos del "Turbón" donde se celebraba el mayor aquelarre del Pirineo, desde allí salían las bruxas a llevarse a los niños de las camas, a hechizarlos, a echarles algún maldau
Era una noche realmente muy peligrosa e incluso temida.

La Navidad no impedía a las bruxas y bruxones actúar

Hace ya bastante tiempo ocurrió en uno de los pueblos de la comarca que como cada año, los vecinos marcharon a la misa del gallo.
En casa del Señor Tomás marchaban toda la familia a la misa, excepto la abuela por ser muy mayor ya la mujer.
Los ancianos se quedaban en casa pues eran noches muy frías y muy tarde la hora de las misas.
Cuesta arriba, camino nevado. Ya sabemos que las iglesias de esta zona suelen estar encaramadas en lo alto de las poblaciones.
En una de las casas, al volver todos los vecinos cantando y con alegría, se conoce que la fiesta no pudo terminar en paz. Al pasar los dueños por la puerta del corral para entrar en casa se encontraron con una de las mulas muerta en el suelo.
Completamente seca y con unos extraños arañazos en el cuello.
Los chicos de la casa fueron a ver si la tronca cagaba algún regalo mientras los mayores se lamentaban de la desgracia.
El hecho desde luego fue una desgracia pero todo pasó y todo se olvidó hasta bien llegado el año siguiente y la siguiente Nochebuena.

Tronca, tradicional tanto en Aragón como con nuestros vecinos catalanes

Manuscrito medieval Gruuthuse, donde nos explica el poder de las bruxas durante esta noche
El suceso volvió a repetirse en esta ocasión, con la muerte de uno de los mejores caballos de la casa. Y también con aquellos extraños arañazos marcados.Había invitados a cenar esa noche en la casa.
 ¡ Hasta el cura, estaba !
El mosen aseguró que aquello había sido cosa de bruxas sin duda y la familia quedó aterrorizada.
Al año siguiente, el hermano mayor decidió no ir a la misa del gallo y esconderse en la cuadra.
No tardó en averiguar el misterio.
Aún no era la medianoche cuando el mozo se quedó dormido con el garrote en la mano y se despertó algo sobresaltado.
Los animales estaban asustados pero el que se llevó el susto fue el mozo ante lo que vió.
Un enorme gato negro subido a lomos de una mula le bufó espeluznantemete. Parecía una bestia surgida del averno, gorda y desagradable con ojos royos como carbones encendidos.
El mozo agarró su garrote y lo lanzó con todas sus fuerzas como si de una lanza se tratase al gato y logró alcanzarle en una pata trasera, posiblemente rompiéndosela.
No obstante el gato gritando saltó por una ventana y desapareció.
El chico ya no pudo conciliar el sueño. Aterrorizado guardó vela toda la noche, hasta que ya de madrugada cayó rendido.
A las 10 de la mañana, como de costumbre subió a la alcoba de la abuela para llevarle el dasayuno y ¿ sabéis qué se encontró ?
Se encontró a la vieja quejándose, dolorida. Con una pierna rota y signos inequívocos de haber recibido un fuerte garrotazo.
El que sea entendedor... que entienda.

¡ Feliz Navidad, amigos !


viernes, 18 de diciembre de 2015

La conquista del Castillo de Mosqueruela

La leyenda local nos deja realmente el hecho muy bien datado.
Era el año 1181 y los caballeros templarios al mando del Rey Alfonso II de Aragón pugnaban por conquistar la importante fortaleza.
El Alcaide del castillo tenía cautiva a una joven cristiana y se disponía a preparala para formar parte del harén particular.
Los caballeros templarios junto con los soldados regulares acometían para poder penetrar en el castillo, pero todos los esfuerzos eran en vano. Las murallas eran impenetrables y los moros tenían la capacidad suficiente como para aguantar un largo asedio.
Las tropas cristianas aunque muy superiores en número, hastiadas por el cansancio y las flechas musulmanas, comenzaban a flaquear.

Doncellas cautivas, otro gran clásico de nuestro legendario aragonés
Cuando el Rey ya comenzaba a pensar en la retirada pues posiblemente sería más sencilla tratar de conquistar otra plaza, ocurrió un milagro.
Por un descuido de un guarda, la cristiana cautiva logró hacerse con las llaves de la puerta de la fortaleza y arrojándolas con todas sus fuerzas por encima de la almena, fueron a parar a los pies del ejército cristiano acampado allí mismo.
Una vez con las llaves en poder cristiano, la toma del castillo fue cuestión de un solo día.
Nada más se supo sin embargo de la heroina de este episodio.
Posiblemente ajusticiada por los moros.

Imponente castillo de Mosqueruela


domingo, 13 de diciembre de 2015

El Barón de Artal y la misa por el Diaple

Hace muchos años, a mediados del siglo XIII en un lugar del Pirineo aragones, se encontraba cazando el Barón de Artal y Puymora.
Había salido sólo... pues tan solo en soledad podía ahogar la pena que sentía al no recibir noticias de su hijo que había ido a guerrear a Francia junto con el rey Pedro III "El Grande"
Cuando ya estaba apunto de regresar se fijó en una preciosa y enorme jabalina negra y decidió cobrarla como presa.
Este acto cambiaría su vida.
Acorraló a la bestia y con la ballesta cargada apuntó a su entrecejo, fue en ese momento cuando el animal, exclamo:
"No me mates y tendrás una recompensa".
El Barón bajó el arma tan atónito y tan asustado que parecía un fantasma y en ese momento, la jabalina de un gran salto se internó en lo profundo del bosque y se perdió.

¡ Misteriosa bestia este jabalí !
El Barón se fue a su casa e intentando olvidar lo sucedido, se sentó en su sillón delante del fuego y se dispuso a tomarse una buena copa de vino.
Lo que sucedió en ese momento ante él, no tuvo parangón.
Entre el crepitar de las llamas de la chimenea y un intenso olor a azúfre, se apareció el mismo diablo. El Diaple. 
Y le dijo:
"Estoy agradecido por lo que has hecho esta mañana, vengo a concederte un deseo"
La jabalina aparecida por la mañana no era otra que el mismo diaple transfigurado en bestia, y nuestro protagonista muy asustado, le dijo al demonio que lo único que quería era que se marchara de allí. Le espetó que no quería tener ningún trato con él.
El diaple ofendido le dijo que el pacto era innegociable y que tenía que pedir un deseo.

Desde dentro de la chimenea se le apareció el diablo al Barón
El Barón decidió hacer caso al diablo y le pidió que le diera noticias de su hijo. Le dijo que no quería vivir si su hijo había muerto. El diaple lejos de aprovecharse de la situación, cumplió su palabra y le confesó al Barón que el Rey Pedro había muerto pero que el hijo del Barón estaba vivo y que pronto regresaría. Le añadió que a partir de ahora, tomaría al muchacho bajo su protección y le dijo:
"Y esta piedra, queda aquí como testigo de nuestro pacto" y tomando un carbón al rojo vivo de la chimena, lo depositó sobre la mesa y desapareció. En ese mismo momento el Barón cayó sumido en un profundo sueño.

¿ O fue un sueño del Barón ?
Cuando el Barón despertó la piedra de carbón seguía sobre la mesa pero se había convertido en oro macizo. Fue en ese instante cuando la Baronesa llegó corriendo diciéndole a su esposo que había soñado con la Virgen y que esta le pedía la construcción de una ermita en aquellos parajes.
En vista de todo lo sucedido, decidieron construir la ermita con el oro que el diaple había dejado a modo de agradecimiento.
Cuando las obras de la ermita ya estaban finalizando, un día apareció el hijo del Barón.
Sano y salvo. Como el diaple había prometido.
Ese mismo día y todos los años venideros, una noche en secreto, el Barón ofició una misa por el diablo.
La ermita se llamó en secreto "La Ermita del Diaple" y se cree que aunque oculta, aún a día de hoy cada año, en una misteriosa ermita del Pirineo aragonés, se celebra una misa por el diablo.

En una ermita oculta...

domingo, 6 de diciembre de 2015

La Virgen del Pilar en el pozo de San Lázaro.

El Pozo de San Lázaro ha sido uno de los lugares escogidos por mucha gente para suicidarse.
Hay una vieja historia que nos habla de dos enamorados que se tiraron juntos, atados por un cachirulo y cuyos cuerpos, jamás se encontraron.
Pero en esta ocasión no había leyendas...
Era la madrugada del día 19 de Diciembre de 1971.
52 emigrantes suizos, volvían a casa para pasar las Navidades con sus familias y al pasar el autocar en el que viajaban por el Puente de Piedra, la barandilla del mismo se rompió, cayendo el vehículo al rio Ebro.
Tras arduas horas con tareas de rescate, se rompió la sirga metálica que sujetaba el autocar y este cayó directamente en el Pozo de San Lázaro.
La fosa se tragó el bus completamente y la leyenda del pozo se reaviv.

El trágico accidente
No faltaron las leyendas pues siempre se había dicho que el Pozo de San Lázaro no tenía fondo o incluso que estaba comunicado por el mar y que sus remolinos te llevaban directamente hasta una fosa en pleno mar Mediterráneo.
Hasta a alguno se le escapó algún comentario hablando de una puerta al infierno.
Al final perecieron 9 personas que no pudieron ser rescatadas y el Pozo reavivó su leyenda como nunca jamás.
El autobús no fué rescatado hasta 10 años después del suceso.
Se decidió con el tiempo enviar a unos buceadores para que desentrañaran el misterio.
Los buzos pertenecientes al Club Aragonés de Actividades Subacuáticas intentaban demostrar que el pozo no era un lugar tan macabro como se decía pero se sorprendieron ellos mismos.
Una vez abajo, la oscuridad es total. A partir del metro y medio de profundidad la luz del sol ya no penetra en el agua. Impresionante.
Comentaban los buzos que había que trabajar en completa oscuridad pues las lámparas no alumbraban mas de 10 centímetros alrededor de si mismas.
 Para mayor dificultad, en la zona del pozo, en la superficie, hay una fuerte corriente y conforme nos sumergimos unos fuertes remolinos amenazan con arrastrarnos al fondo.
Por un momento los buzos pesaron que quizás el lugar sí que estaba maldito. No vieron al autobús por ningún lado, no podía ser. El pozo lo había engullido.

Peligrosos remolinos en el Pozo de San Lázaro
El pozo era un lugar muy contaminado, sucio y pestilente. Uno de los buceadores, tras la inmersión, padeció una peligrosísima infección de oido.
Pero los valientes buzos llegaron al fondo del pozo.
Impresionante. ¡ El Pozo de San Lázaro tenía fondo ! ¡ Por fin !
Ojo. Tenía fondo...
Nuestros amigos llegaron al fondo a nada más y nada menos que ... 18 metros de profundidad  !!
La primera partre de la misión estaba cumplida.
La segunda parte era depositar en el fondo una imagen de la Virgen del Pilar de 150 kilos de peso.
Un modo de exorcizar el lugar, sin duda.
No hizo falta atarla al fondo pues los buzos hallaron una pequeña gruta natural donde depositaron la imagen.
Y ahí está.
La Virgen del Pilar está actualmente en el Pozo de San Lázaro.
En el pozo del infierno como fue llamado en otra época.
A 18 metros de profundidad. Velando el lugar. 

Pozo de San Lázaro



domingo, 29 de noviembre de 2015

Cárceles y prisiones medievales en Aragón

Desde los tiempos de los moros a la reconquista tenemos Aragon plagado de castillos y torres fortificadas y en ellas por supuesto sus celdas, mazmorras y cárceles.
Cárceles donde los sentimientos de cientos de prisioneros, donde la agonía de estos hombres impregnó las paredes por siempre jamás.
Tal es el caso de las fortificaciones del pueblo de Antillón.
Se sabe que toda la zona de la muralla fortificada sirvió de cárcel hasta ya entrado el siglo XVIII.
La leyenda asegura que se escuchan ruidos extraños provenientes desde el interior de la muralla en algunas noches.
Antigua muralla de Antillón
También tiene su leyenda negra el Castillo-Palacio de Novales donde estuvo prisionero el ministro Bernaldo de Cabrera en 1364 tras caer en desgracia ante Pedro IV.
Se cree que tras el ajusticimiento del ministro, el lugar hoy en estado algo ruinoso... quedó maldito.

Ruinas el castillo de Novales

También en el imponente castillo de Benabarre tenemos una de las historias más sangrientas de Aragón pues es precisamente entre sus muros donde se ordenaron ejecuciones en masa a los prisioneros de las temibles batallas entre ribagorzanos del Conde Don Martín y los partidarios de su hijo Don Fernando de Aragón, hechos acontecidos entre los años de 1577 a 1589. 
En este recinto también se han hecho populares las apariciones fantasmales

Castillo de Ibn Awar, en Benabarre
También en la localidad de Puértolas hallamos la llamada Torre de la Cárcel.
El enclave fue utilizado como prisiones militares por Juan de Bardají en 1432 y se piensa que forma un triángulo mágico junto con los enclaves de la iglesia de San Vicente y la ermita de la Virgen de la Plana.

Torre de la Cárcel
Quién sabe si más antiguas prisiones albergarán alguna almeta perdida, ¿verdad?
Por si acaso... andemos con cuidado.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Os curas diaples. Sacerdotes maléficos en Aragón



A medida que se acercaba la hora de la cita, se presentaban nuevas gentes:
 Más de una docena de curas del Labourd, armados de espada, 
en compañía de sus queridas, que eran las sorosas de las iglesias, 
a quienes los franceses llamaban benedictas, llegaban dispuestos a bailar en el aquelarre y a decir la misa negra.

La Dama de Urtubi
Pio Baroja 1916 

Aunque comprensiblemente no se haya hablado mucho de los curas diaples aragoneses ( tema molesto para la iglesia ) nos han llegado sus historias, sus leyendas y lo que es más importante, han llegado hasta nuestros días pruebas y documentos feacientes de algunos de ellos.
Los curas dieples eran bruxones, y de los más poderosos y peligrosos.
No eran otra cosa que auténticos sacerdotes cristianos que, renegando de la Fé, dirigían su mira hacia el mal, pactando con el diablo. El Diaple, en Aragón.
Cura diaple oficiando una misa negra
Estos portadores del mal eran mucho más valiosos a la hora de maldecir, de dar una misa negra, de espiritar una casa o familia que cualquier otro bruxon. El Diaple, el demonio estaba muy orgulloso de estos secuaces pues eran ellos la mayor ofensa, la mayor burla que podía hacerse a nuestro señor.
Apoderarse del alma de uno de sus fieles. De un cura.
En un pueblo en el que había un cura diaple, todas las demás bruxas y bruxones le seguían, obedeciéndole.
Era él el que oficiaba la misa negra al lado del propio demonio. Era él quién daba su beneplácito para embrujar a las gentes para echarles el maldau, el "mal dado". El mal de ojo.
Era él el que conocía todos los secretos de los lugareños, los más recónditos secretos de todo el mundo que en secreto de profesión se le explicaban a este hechicero. Secretos que por supuesto, se volvían inmediatamewnte contra los confesores.
Eran mucho más peligrosos que cualquier otro bruxon, que cualquier otro brujo porque en los pueblos, al cura, se le deja entrar en las cvasas. De hecho una de los trabajos que hacen los curas de pueblo es ir a visitar a los feligreses casa por casa. Merendando, dando alguna confesión, escuchando... y es entonces cuando el cura diaple entraba en tu casa con total impunidad y quién sabe lo que podía hacerte !
Desde hacerte un maleficio, a espiritarte la casa o encortarte, obsequiarte con un maldau.

Pensaban nuestros antepasados que era precisamente el cura el que te había de ayudar contra las bruxas, pero en ocasiones...

Tenemos algunos casos de estosa curas hechiceros, conocedores de lenguas antiguas y libros prohibidos como el de San Cipriano, por ejemplo. Importantísimo tomo para todos los bruxones e estas tierras.
Pio Baroja nos relata cómo uno de estos curas diaples estuvo actuando en Mirambel.
Se llamaba Francisco Montpesar.
El joven sacerdote fue destinado al convento de San Agustín como confesor y organista.
Se sabe que era hijo de un maestre templario. Ya venía el hombre el peor de los pecados pues los caballeros templarios hacían voto de castidad. Imaginaos.
Al poco tiempo de llegar a Mirambel, este cura ya había seducido a algunas doncellas ( doncellas que se dice, desaparecían al poco de haberle entregado al sacerdote lo que él deseaba ) del pueblo y al poco tiempo había fornicado ya con varias monjas del convento.

El "Arco de San Agustín" se cree que fue la antigua entrada al desaparecido convento

Una de las monjas, Sor Encarnación, llegó a concebir y alumbrar aunque gracias al cielo no a críar a un hijo del cura diaple de Mirambel.
Un hijo que, cuentan las crónicas nació con dientes y nada más salir, se dedicó a chillar como un demonio, a morder a su madre y a trepar incluso por las frías paredes hasta llegar al techo. Este monstruoi, murió a los diez minutos de nacer, echando espumarajs por la boca y chillando como un maldito.
La naturaleza no aguantó tal monstruosidad.
Al cura, le ayudaba una bruxa a la que llamaban "La Garrotxa", de esta vieja nada más se supo. Las crónicas no desvelan nada acerca de ella.
 El cura demoníaco llegó incluso a convertir la ermita del Santo Sepulcro en lugar de reunión de bruxas, en lugar de sacrificios y misas negras. Sacrificios de animales y hay quien dice de seres humanos. Ceremonias nigrománticas, orgías satánicas. Escuela de magia negra, y de magia roja, lugar de aborrecimiento y maldad.
Se dice incluso que al igual que los templarios, allí se adoraba una misteriosa cabeza barbuda. Quién sabe si la del emonio o la de algún Baphomet.
 
Ermita del Santo Sepulcro. Mirambel Siglo XVII
Contaban en el pueblo que era impresionante ver cómo la figura del cura diaple se te aparecía aquí o allí. Donde quisiera que fueses, el podía aparecer o ya estar allí.
Y siempre seguido de la enorme figura de un gigantesco perro negro.
Un sabueso del infierno como después se supo.
Con los años, todo se llegó a sospechar pues el cura diaple de Mirambel fue denunciado por otro cura, por el cura de Sarrión.
Iba este pobre pastro a su casa una noche y se le apareció un enorme perro negro en la noche. Dispuesto a atacarlo.
El cura de Sarrión pudo salir airoso del encuentro gracias a su Fé pero no sin antes reconocer en la figura de gigantesco perro al cura diaple de Mirambel.

Sabueso del infierno
En plena noche de ánimas, cuando el cura diaple estab reunido con una de sus amantes en la ilesia de la localidad, vio pasar un funeral por delante de la ventana del conventa. Era un funeral en el que él mismo era el muerto. Y en rededor suyo no había otra cosa que fantasmas del purgatorio y almetas en pena..
Era la muerte. Había venido a buscarle y le mostraba esta extraña visión e muerte y horror.
 El cura diaple enloquicido tras la visión, salió disparado hacia la capilla de la ermita. Chillando, aullando como un perro.
Allí mismo lo detuvieron unos soldados de la santa inquisición que ya habían salido a por él y lo encerraron en otro monasterio. Prisionero hasta el fin de sus días.
No desapareció el cura diaple sin una última barrabasada pues encantó el convento de Mirambel, y esté quedó completamente lleno de espíritus y demonios. Hay quien comenta que tanto en la ermita como cerca del cementerio en algunas ocasiones pueden verse la sombra del cura hechicero y la de su maldito perro.

Cura oficiando una misa negra




Una vieja, subida sobre una piedra, 
peroraba en vascuence contra la religión y la Iglesia. 
Era una vieja escuálida, vestida de negro, iracunda y siniestra. 
La gente la escuchaba, asintiendo, y los curas... sonreían.


La Dama de Urtubi
Pio Baroja 1916