Esconjuramiento

Santa Bárbara bendita.
Que en el cielo estás escrita con papel y agua bendita.
Líbrame de las centellas y del rayo que crepita.

Esconjuramiento aragonés. Popular

domingo, 19 de julio de 2015

Las brujas de Trasmoz

“Los sábados, después de que la campana de la iglesia dejaba oír el toque de las ánimas, unas sonando panderos, y otras, añafiles y castañuelas, y todas a caballo sobre escobas, los habitantes de Trasmoz veían pasar una banda de viejas, espesas como las grullas, que iban a celebrar sus endiablados ritos a la sombra de los muros de la ruinosa atalaya que corona la cumbre del monte”
Gustavo Adolfo Bécquer 


Sin lugar a dudas, el castillo de Trasmoz es la fortaleza que acumula mayor número de leyendas de todo Aragón y posiblemente de España.
La leyenda nos cuenta que el castillo fue construido en una sola noche por el mago Mutamín tras pactor con el diablo poco antes del anocher.

Tierra también de pactos con el diablo
El propio sacristán de Tarazona Don Blasco Pérez, fue el máximo divulgador de las leyendas de las brujas y el mismísimo diablo en el interior del castillo.
Don Blasco alertó a todos los vecinos del pueblo de nunca jamás se les ocurriese subir al castillo en la noche.
Pues bien era sabido que dentro de sus muros habitaba el demonio y que cada noche, brujas llegadas de todas las comarcas de alrededor se daban cita entremuros para organizar sus conjuros y fechorías.
Bien es cierto que la población vivió alertada y con miedo durante tiempo, pues desde el interior del castillo, algunas noches salían ruidos espeluznantes. Extrañas luces tras sus ventanales y nauseabundos olores, y todo ello sin duda provocado por las brujas y satán.

Interior del castillo diabólico de Trasmoz
Una noche de invierno se descubrió el misterio de las brujas del castillo.
El propiop sacristán, Don Blasco, acuñaba moneda falsa por las noches.
Los espantosos sonidos eran los de los golpes de yunque mezclados con diabólicas risas y negros humos de azufre quemado y requemado que sus secuaces se afanaban en prender, otrogando a todo el enclave un aura y una fama de maldito y diabólico.
El sacritán y sus secueces fueron llevados ante la ley aunque las auténticas brujas de Trasmoz como La Galga, La Dorotea o la Tía Casca por mentar algunas... siguieron allí hasta casi nuestro días.

Hay más de un relato aragonés sobre religiosos con la Fe pervertida

domingo, 12 de julio de 2015

La milagrosa laguna de Villanueva de Sigena

La reina Doña Sancha de Castilla, esposa de Alfonso II de Aragón, fue podría decirse, la fundadora del Monasterio de Villanueva de Sigena.
Fue ella la que en año 1183 mandó desecar la laguna que aquellos terrenos ocupaba para poder fundar y construir allí un poderoso priorato.
El convento se fundó ese mismo año con tan solo 12 religiosas ( escogidas entre las principales familias de Aragón y Cataluña ).

Monasterio de Sigena
¿ Y sabéis porqué se escogió ese sitio para alzar el monasterio ?
En el espacio en el que hoy se alza el espectacular recinto, había una laguna.
Sus aguas mansas y limpias tenían fama de mágicas y desde tiempos inmemoriales mucha gente llegó hasta el lugar para poder aprovechrase de las cualidades curativas de las mismas.
Por motivos quién sabe si de ingenieria o quizás políticos ( ya sabemos que los políticos tienen cosas muy raras en la cabeza ) se decidió desecar la laguna.
Y en el fondo, en lo más profundo se halló una preciosa imagen tallada de la Virgen.

Las ahora vírgenes o "Damas del lago" han sido populares desde tiempos paganos
Sin pensarlo dos veces se decidió alzar el monasterio allí mismo.
La talla se bautizó como "Nuestra Señora del Coro" y aunque desapareció incendiada en la Guerra Civil, se cree que es venerada hasta día de hoy.
La mágica talla recibió el nombre al ser acomodada en coro de las monjas.
Hay quien dice que aún hoy, se venera ocultamente pues fue escondida antes el incendio del monasterio provocado por las bandas republicanas. Será así...?
Cosas más raras se han visto, verdad ?

La Virgen del Coro. Representación


martes, 7 de julio de 2015

Los esconjuraderos aragoneses

En la casa en la que me nombren tres veces,
 y recen tres Ave Marías
no morira labrador en el campo,
mujer de parto ni niño de espanto.
"Dios te salve María
llena eres de gracia..."
Emilia Lázaro. Esconjuramiento

Los esconjuraderos aragoneses son por decirlo de algún modo un elemento arquitectónico que se usa con una finalidad mágica. Son típicos de una cultura pirenaica con forma de pequeños templos de puertas abiertas en dirección a los cuatro puntos cardinales.
El esconjuradero era un espacio reducido pero importante desde el cual el sacedote de la comunidad, luchaba contra las tormentas, pedregadas, pestes o demás desgracias que se iban acercando a la localidad.

Han habido casos de auténticas luchas de poder contra poder
Hay casos constatados de algún bruxon, lanzando una terrible tormenta contra algún pueblo y a la vez el cura, intentaba esconjurarla con todo su poder. Auténticas luchas de poder. De las fuerzas del bien contra las fuerzas del mal. Intentos por controlar la naturaleza de los que no se puede decir que siempre el bien saliese triunfador. Había de todo.
Algunos de los esconjuraderos más populares de Aragón siguen en pie y pueden visitarse.
Son curiosos los de Asin de Broto, Mediano, Campol, El pueyo de Araguás, Almozarre, Guaso, San Vicente de Labuerda y Burgasé en la zona del Sobrarbe.

Esconjuradero de San Vicente de Labuerda

Esconjuradero de Guaso
En la comarca de La hoya de Huesca encontramos como más populares el esconjuradero dela Cruz Cubierta ( o de los cuatro vientos ) y el esconjuradero de la Cruz Blanca ( o de San Cosme ), los dos en el pueblo de Panzano

Esconjuradero de la Cruz Blanca
En la zona del Somontano de Barbastro podemos hallar como buenos ejemplos los de Alquézar y Adahuesca y en la Jacetania el esconjuradero de Baraguás.

Esconjuradero de Alquézar. Sobre la muralla

El ritual utilizado era un tipo de rito mágico-religioso lleno de sincretismo.
Aún los curas guardaban algo de conocimiento antiguo en sus creencias cristianas.
Eran del tipo de rituales que se usaban para protección de las casas, prevención de desgracias,  protección de los animales, enfermedades...
El sacerdote, bien provisto de agua bendita se dirigía al esconjuradero lugar desde donde ya se dislumbraba la tormenta acercándose y, misal en mano y agua bendita en la otra, comenzaba la terrible lucha contra las fuerzas de la naturaleza. Hay muchos casos constatados de la desaparición de la tormenta gracias al esconjuramiento del párroco como en los casos de Mosén Bruno Fierro del pueblo de Saravillo.
Mosén Bruno hacía que las tormentas pasasen de Saravillo y fuesen a descargar a Plan ( eso sí... no sabemos lo que opinarían los vecinos de Plan de esta técnica... )

Esconjuramiento

jueves, 2 de julio de 2015

El tesoro de la herrería de Hospitaled

Hay una pequeña pedanía perteneciente al municipio de Bárcabo en Huesca, que se llama Hospitaled.
Hoy no es que esté deshabitado pero cuenta con muy pocos habitantes. Podríamos contarlos con los dedos de las manos.
En la época napoleónica, cuando El rey José Bonaparte gobernó en España ( tener un rey francés, desde luego no es lo peor que le ha pasado a este país ) el pueblo entero, y aquí viene lo interesante... el pueblo entero se puso a falsificar y acuñar moneda de plata.
No es como en el caso de Trasmoz (lo comentaremos más adelante), que acuñaban moneda entre dos frailes sin que lo supiese el resto del pueblo, no.
En este caso todo el pueblo era conocedor y cómplice del delito.
¿ Dónde se acuñaba la moneda ?
En el mejor sitio de todos. En la herrería. Conocida hoy como "Casa Sierra"

Antigua herrería de Hospitaled
Las aleaciones y los diseños se realizaban por los vecinos en las mismas bodegas de cada casa y en lo referente al troquelado, había un gabacho que ayudaba. Un traidor a La France, que hizo por unos años, ricos a los habitantes del pueblo.


Moneda de plata de la época
Las monedas fueron descubiertas en Barcelona y Napoleón se enfadó ciertamente como jamás lo había hecho. Nadie en la historia había tenido el valor de burlarse del Emperador e inmediatamente puso precio a la cabeza de los falsificadores.
El herrero de Hospitaled junto con el gabacho y el resto de vecinos, lejos de asustarse y cesar en las falsificaciones de monedas con tan solo un 10% de plata, trasladaron la forja y los troqueles a una rocosa cueva natural bajo el castillo.
La entrada se dice estaba oculta tras las raíces de un gigantesco árbol.
En la cueva continuaron con las falsificaciones hasta el final de la guerra sin llegar jamás a ser descubiertos.
El hundimiento de la misma, dio al traste con las últimas falsificaciones que se llegaron a realizar. 
Se cree que aún hoy, la falsa moneda y la plata están sepultadas bajo el castillo, aunque nunca se han llegado a encontrar.

Ruinas del castillo de Hospitaled. Y bajo ellas... un tesoro

domingo, 28 de junio de 2015

La Peña del Diablo del Monasterio de Piedra

Nos cuenta la leyenda que Ponce, apuesto caballero, fue separado de su amada Eladia por el padre de esta, pues no aguantaba de buen grado los amoríos de su hija con un bastardo de Guevara.
Al final Eladia, se desposó con un caballero y esa misma noche, Ponce desapareció.
Marchó sin dejar tras él rastro alguno.
Uno de los más valerosos caballeros de la provincia de Huesca, se había ido.
Unos años después, apareció en la congregación de hermanos del Monasterio de Piedra un nuevo monje.
Le llamaron el monje inspirado pues su único deseo era ayudar a los demás sin tan apenas nunca hablar ni sonreir.
No tardó en ser el monje más querido y respetado del monasterio.

Monasterio de Piedra en Nuévalos

Este monje, no era otro que Ponce, nuestro desgraciado caballero.
.Todas las noches a las doce en punto, el monje salía del monasterio a lo que ahora es el parque natural. A orar.
Y todas las noches el mismísimo Diablo se le aparecía e intentaba tentarle o incluso atacarle en más de una ocasión, aunque como Ponce, hombre de inquebrantable Fé, cada noche se aferraba a su crucifijo y seguía rezando, el demonio nada podía contra aquel hombre santo.
El Diablo no quiso otra cosa que poder vengarse del monje.
Nadie podía ser más poderoso que él y se las ingenió para engatusar a Eladia.
Una noche, fue la mismísima Eladia la que apareció ante el estupefacto monje y le susurró al oido todo lo que lo echaba de menos.
Le pidió ( bien aconsejada por el Diablo ) que dejase la congregación y que se fuese con ella.
Le prometió amor eterno.
Ponce, lejos de flaquear, se agarró a su crucifijo e imploró al Señor que aquella mujer marchase de allí y Eladia, entristecida y consciente de su fracaso, rompió a llorar y se marchó.

Es frecuente que el Diablo haya venido a tentar a multitud de monjes aragoneses

Esa misma noche, Eladia se suicidó en la puerta del monasterio.
Ponce comenzó a enfermar para ya no curarse jamás.
Los días de Ponce estaban contados. Ya no comía, ya no se levantaba de la cama.
Y mientras tanto el Diablo exigiendo la mayor de las venganzas, agarró la piedra más grande que había en aquellos montes y la lanzó contra el Monasterio con intención de aplastarlo junto con sus ocupantes.
En el mismo momento que Ponce expiraba su último aliento, los ángeles del Señor desviaban la piedra, que fue a caer en el Lago del Espejo y ahí estará hasta el fin de los tiempos.
Martín de Ponce es recordado como uno de los hombres más santos que hayan pasado jamás por el Monasterio de Piedra desde su fundación en el año 1194.

La Peña del Diablo




martes, 23 de junio de 2015

La noche de San Juan. Magia de agua y fuego.

Noche mágica donde las haya.
Ya desde tiempos paganos. Lo único que el catolicismo ha hecho ha sido adaptar esta simbología a nuestros Santos o costumbres.
Pero eso sí... el poder de esa sagrada noche sigue intacto.
La noche del 23 al 24 de Junio, ese solsticio de verano tiene mucho poder. Es en esa noche cuando el fino velo que separa el mundo invisible de este nuestro se descorre y permite que algunos seres ya olvidados se acerquen a nosotros.

Bruxas danzando en torno a la hoguera
Es la noche en la que debemos recoger las plantas mágicas pues están totalmente recargadas de energía y serán las recogidas hoy mucho más poderosas que las recolectadas cualquier otro día.
Noche de magia de agua, pues será en esta noche y solo en esta cuando tenemos que recoger el agua sanjuanera, antes de que salga el primer rayo de sol y guardarla durante el resto del año para usarla cuando la necesitemos.

Agua sanjuanera durante la noche del solsticio de verano
Noche de magia de fuego, pues será esta noche y solo esta cuando con un poderoso conjuro y una buena hoguera, purificaremos nuestro cuerpo y nuestra alma saltando por encima de las llamas.
La magia de esta noche quemará todo lo pasado que sea digno de quemar y nos hará renacer para este nuevo año.

Las hogueras de San Juan, arden por todo Aragón hasta bien entrada la madrugada
La sanjuanda se practica en muchísimos pueblos, sobre todo en los del Alto Aragón desde muy antiguo.
Es primordial levantarse de madrugada, antes de que salga el sol y llegar a un monte o campo lleno de rocio. Y una vez allí sanjuanarse. O sea, revolcarse desnudo. Impregnarse de esa materia, un poquito viscosa al principio. De ese material mágico que es el rocio de la mañana, que no deja de ser la materia prima con la que conseguir la Gran Obra Alquímica.
En otros pueblos, los mozos y mozas van al rio a bañarse desnudos y purificarse de este modo.

Aprovechando el rocio antes de que salga el sol
Lugares en los que esta noche se seguirá con estas tradiciones hay varios. Algunos de ellos son Ansó, Estarrús o Baraguás por ejemplo.
En otros pueblos, en la zona del Bajo Aragón podremos asistir a la quema de la bruja.
Donde se quema un muñeco que representará todas las cosas malas que haya habido este año hasta el momento.
Aragón es mágico.
Feliz San Juan.

"Quema de la bruja" en la Comarca del  Bajo Aragón



sábado, 20 de junio de 2015

Los fantasmas de Lécera, Letux y Lagata

Eran muy buenos tiempos. Sin odios ni rencores. Nadie entendíamos nada de política, ni tampoco nos interesaba ni hacía falta. Luego llegó la guerra... y se lo llevó todo.
Emilia Lázaro

Corría el año 1932, en Zaragoza.
Una vida feliz y muy rural. Aragón seguía siendo una de las comarcas más rurales y más sencillas de España. No pobre por ello, pues los aragoneses a fuerza de trabajo y tozudez siempre consiguieron mantener un estatus de región trabajadora.
Pero donde hay gente sencilla, hay "espabilaos" y donde hay gente simple, hay miedos y sobre todo miedo a lo desconocido.
En el verano de 1932 en varios pueblos pertenicientes a la comarca del Campo de Belchite... llegó un fantasma. Y actuó especialmente en las poblaciones de Letux y Lagata.

Conjunto histórico de Letux
"El fantasma de la carretera" como le llamaban al espeluznante ente, medía más de dos metros y medio de altura, iba envuelto en un blanco sudario. Inmaculado.
Y se presentaba en algunas noches, bajando por la carretera, con toda su alzada, envuelto en su sudario, se acercaba el ente hacia la población.
"¡¡ EL FANTASMA, EL FANTASMA !!", gritaban los aterrorizados campesinos y huían todos a esconderse en la seguridad de sus casas de piedra, echando el cerrojo o poniendo maderos en las puertas. Para no salir ya hasta bien entrada la mañana.
En la población de Lécera por ejmplo, el caso del fantasma alcanzó tal grado de popularidad que quedó inmortalizado en una calle del pueblo.

Iglesia de Lécera

Quien les habla

...la prueba !!

Se dice que ni tan siquiera la Guardia Civil se atrevió jamás en ir en busca del misterioso fantasma.
A la mañana siguiente los vecinos al salir de casa, podían encontrarse con la puerta del corral quizás forzada y con alguna gallina o algún conejo de menos pero... qué era eso en comparación a haber sobrevivido al encuentro  con aquel terrorífico ser quién sabe si llegado del inframundo.

La población de Lagata tampoco se libró de la presencia de "El fantasma de la carretera"
Pasaron un par de años y las visitas del fantasma, no es que fuesen muy frecuentes pero lo cierto es que aquella madita figura, aparecía siempre en el invierno y desde lo más alto de la carretera envuelto en su blanco sudario, alta como el más afamado de los gigantes, descendía poco a poco. Iluminada tan solo por un pequeño farol.
Se tardó mucho tiempo pero un mozo del pueblo decidió que un fantasma no tenía necesidad de farol ni de robar gallinas y una noche, cuando todos los vecinos de la zona se escondieron tras el grito de "que viene el fantasma", él se quedó escondido tras unos matorrales con un buen garrote.
No tardó el fantasma en aparecer ante el mozo, bajando por la carretera sin hacer un solo ruido.
Acojonadico de miedo, lo primero de lo que se percató nuestro valiente ciudadano es de que el fantasma usaba zapatos negros, y esa característica unida a la de que el ente precisase de un farol para poder iluminar el camino ( en el año 32, tan solo iluminado por la luna y las estrellas ), fortaleció a nuestro amigo decidiéndose a pegar un fuerte tirón del sudario al fantasma.

Los fantasmas en la carretera. Más frecuentes quizás... de lo deseado.
Se descubrió el pastel.
El horripilante fantasma de más de dos metros de altura, resultó ser un granuja, más listo que la mayoria de la sociedad de la época que, con una silla colocada encima de la cabeza se cubría completamente con una sábana grande y alumbrado con un candil mientras los lugareños se escondían sin tan siquiera asomarse a la ventana, robaba impunemente en todos los corrales y gallineros que podía.
Los fantasmas de hoy son reales.
Están en los Bancos, en el congreso de los Diputados, en el Senado, en nuestros Ayuntamientos, son directores de periódicos y televisión, están en el Palacio de la Zarzuela, heredan el cargo de "monarcas por la gracia de dios"... 
Esos son los peligrosos.

Otras versiones dicen, que este fantasma de Lécera no era otro que un enamorado de una mujer casada, el cual se aseguraba de no ser molestado en su romántica andadura disfrazándose de fantasma.
Como decía la abuela... "Madre mía Joanico... lo que espabila el hambre".

Había mucha ignorancia y mucha inocencia entonces. Pero como te he dicho, la guerra se lo llevó todo y ya nunca hubo inocencia. Solo desconfianza.
Y odio.
Emilia Lázaro